Resiliencia

Resiliencia

10 abril, 2020 35 Por cinque -

Sí, está terrible esto de que nos quiten libertad.  Aunque, la verdad, creo que es un poco mental.  Como cuando te pones a dieta y se te empieza a antojar más todo.  Pero también se puede disfrutar y sacar provecho.  Claro, para quienes tenemos la enorme fortuna de no estar en una situación de poder perder la chamba o de tener que salir forzosamente a la calle, porque si no, no hay comida para la familia ese día.

Y así de dispar como es nuestra hermosa/terrible CDMX, así percibo yo esta Cuarentena.  Hay mucha ansiedad, muchas razones por las cuales estar frustrados y mucho desconocimiento de lo que está por venir, lo que causa, sin lugar a dudas, angustia en la mayoría.  Pero también hay esta oportunidad de la que hablan muchos, de hacer un alto y darle un respiro a la Tierra; de darnos un momento a nosotros mismos para ver hacia adentro y no sólo a las exigencias diarias de la vida; de darnos un tiempo para observar y conocer otro lado del que está encerrado con nosotros.  Yo, por ejemplo, no recuerdo otro momento en la vida en que haya tenido a mis hijos conmigo 24/7, además de cuando eran bebés, y me resulta maravilloso (con todo y las peleas).

Hace 4 semanas recibíamos la noticia de que no regresaríamos al colegio.  ¡Inconcebible!  Estar en casa todo el tiempo.  Sé que las reacciones fueron también divergentes, sobre todo de las mamás que se quedarían en casa con sus críos.  Para algunas, una oportunidad; para otras, crisis.  ¿Cómo tenerlos toooodooo el día sin saber qué hacer?  Y cuando se les dio qué hacer, resultó muuuucha tarea.  Entiendo que para quienes seguimos trabajando desde casa, fue un titipuchal de trabajo:  el HO, la ayuda a los niños (dependiendo de la edad y de qué tanto se saben gestionar), y muchas veces, la comida y la limpieza de la casa, pues con el miedo que se generó, muchas les pidieron a las señora que ayudan con esta parte, que se mantuvieran alejadas.  (Claro está que 4 semanas después, ¡ya muchas se arrepintieron!). 

También hubo una expectativa de poder hacer miles de cosas, porque internet lo facilita todo y más aún en Cuarentena, con una oferta enorme de actividades gratis, desde ejercicio hasta visitas virtuales, propuestas de actividades dentro de casa y conciertos.  Así que alternativas, hay.  La cosa es que si bien, muchos niños no se saben gestionar y comienzan el día alrededor de la 1pm para terminar haciendo tarea y escribiéndole con dudas a su profesor a las 4am, muchas mamás tampoco saben gestionarse.  Y, por lo tanto, les cuesta empujar a sus hijos a aprovechar este tiempo.  “¿Cómo lo obligo a meterse a algo cultural?  No lo saco de Tik Tok o de Fortnite,” se queja la mamá de un adolescente. 

Así que terminamos con una batalla en la educación que es cierta en circunstancias extraordinarias,  como las que estamos viviendo, pero también en las cotidianas:  necesitamos una educación para los alumnos, y también para los papás.   

Ojalá que podamos ser cada vez más de los que pueden ponerse un horario y sólo disfrutar de estar todo el día en pijama de vez en cuando; de los que aprovechan esta circunstancia para llamarle a quien hace mucho no llamaban; de los que están haciendo lo que normalmente no tienen tiempo de hacer, desde recetas de cocina, enseñarle algún truco a su perro, hacer un curso a distancia o leer un libro olvidado en el buró; o relatar historias familiares para que las generaciones jóvenes conozcan su historia.

“Nunca creí decirlo,” confiesa una adolescente, “extraño la escuela”.  “Yo añoro ir por mis hijos al foot ball y verlos sucios y cansados de tanto correr,”  me comparte una mamá.

Claro que hay muchas razones que frustran, como la cancelación de tantos viajes que se tenían planeados para estas semanas; la súbita interrupción del semestre de intercambio y el regreso temprano al país; la probable cancelación de la graduación; la postergación de la boda; la cancelación del que iba a ser el primer maratón y todo el entrenamiento a la basura.  Muchos y diversos. 

Pero, ¿no será que estos días son también valiosos y que si no los vemos, en unos meses nos quejemos de que desaprovechamos esta gran oportunidad de vivir de una manera diferente?

cinque

Columna

psicoterapeuta | corredora empedernida | apasionada por los vínculos, la buena música y la escritura | mamá de 2 | aprendiz de lo posible y de lo imposible

Comparte