¿Por qué salir a correr?

20 octubre, 2019 1196 Por Edo

1, 2, 3, 1, 2, 3, y salgo a caminar, dispuesto a hacer un poco de ejercicio, estirar las piernas y a ver cómo es la mayoría de la gente que sale los sábados a caminar por un bonito pasillo que hay aquí en la colonia. Encuentro gente que hace ejercicio constantemente así como gente que parece que es la primera vez que lo hace, tengo oportunidad de ver a muchos pasear con sus perros, de oler la hierba húmeda por la copiosa lluvia que se dejó venir ayer como a las 2:00 de la mañana, también hay quien hace de este momento el momento perfecto para un negocio, pequeños puestecitos donde unos cuantos bancos, seis para ser exactos, son el espacio exacto para quienes han estado haciendo ejercicio todo el día y se quieren sentir pertenecientes a un grupo de “élite”, puedan convivir comiendo un poco de pan de Cosco que hoy llegó a la pequeña mesita que se presenta como el gran aparador en medio de la incipiente selva que crece a los alrededores del pasillo de tezontle. También puedo percibir algunas personas, que con tristeza, se sientan en la orilla del acueducto y simplemente ven pasar a los demás como recuerdo de lo que alguna vez pudieran hacer.

Yo sigo caminando, sintiendo bajo mis pies las piedras y percibiendo el aroma a selva citadina.

Me pregunto, ¿porque sale la gente, porque decide que el sábado por la mañana es un buen día para salir a caminar, para salir a estirar las piernas, para sentir el fresco aire lleno de smog de vehículos que circulan en nuestro alrededor rozar sus mejillas y llenar sus pulmones de CO2? ¿Porque salir con los perros, a ver cómo disfrutan el caminar por áreas más grandes que la sala de estar de su casa?, ¿porque el sábado?, ¿porque hoy se llena de tanta gente que siente que con esto acalla las voces de su interior que gritan y claman por un poco de libertad? ¿Cuál de éstas es la verdad? ¿Cuál de éstas es la razón primordial para hacer de este un momento para uno mismo, para pensar, sentir, lograr que tu corazón lata a un 130 % ó 140 % de lo que normalmente late?

O será que nos gusta saber que la salud, aún cuando es masacrada y mancillada por un sinnúmero de factores propios de vivir en una metrópoli como la ciudad de México, es algo que nos importa, que nos interesa y que cuidamos, y con este pretexto de hacer ejercicio una vez por semana, poder llegar, cuando nos toque, a las puertas del cielo y reclamar con airada vehemencia que uno SÍ hizo ejercicio, uno se cuidó, uno no fumo, uno no tomo alcohol, y sin embargo estamos ahí a expensas de un todopoderoso que decide el momento en que nuestra existencia es simplemente inválida.

Y al caminar por este pasillo de tezontle me encuentro con un pequeño jardín, en medio de una selva desordenada y caótica de árboles sembrados hace 40 años, que tienen un pequeño mensaje creado por la familia Torres, que indica que ellos cuidan ese pequeño cuadro de 2 × 2. Tiene muchas flores, plantas y orden dentro del caos. ¿Qué se pretende con un pequeño jardín de esta magnitud? el efecto del mismo es simplemente irrisorio frente a la indomable capacidad de la naturaleza salvaje que crece con una vehemencia infinita una vez que se le da una pequeña opción al caos. ¿Que se pretende poniendo el nombre de la familia que cuida el jardín? ¿Ese es un motivo para obtener una halago, ese es todo el motivo para sentirse bien es una forma de acallar las voces internas que nos dicen que estamos destruyendo el planeta cada vez que aprendemos nuestro vehículo, cada vez que prendemos el horno de microondas para calentar un poquito de agua para tomarnos un vaso con agua no tan fría? Hacer un pequeño prado de 2 × 2 no se exime de culpas cuando tratamos mal a las personas, cuando hacemos un éxito basado en la destrucción.

Y seguimos caminando por el pasillo con la cabeza un poco gacha, después de empezar a comprender la verdad y la falsedad con la que se convive en un momento tan sucio. Ver como es un sábado por la mañana por estos 2 km que conforman una calle en la que sin duda se limpian las penas y se desinflan las glorias de las personas que como yo, esclavos de la rutina y la culpa y la necesidad creada y la modernidad, caminamos por este pasillo de tezontle.

Y con gusto me repito mi historia, hace unos meses mi amigo Juan José, cardiólogo reconocido y en crecimiento, me dijo: – si no haces ejercicio, te vas a morir joven… En resumen, obviamente no me dijo así, pero me dijo que tengo la tensión arterial alta, que tengo que subir mi ritmo cardiaco, me los días por lo menos media hora un 50 % o 70 % del producto, más de lo que normalmente hago, es decir si llego por 30 minutos arriba de 150 latidos por minuto puede ser mejor. Entonces, como cualquier Godin sin mucha experiencia en esto de cuidar su cuerpo, me metí a un gimnasio. Y el cerebro empezó a jugar conmigo: si ya estás pagando, si estás invirtiendo tu esfuerzo de los días que todos los días que trabajas, estarás haciendo un esfuerzo por ganar dinero y para ganar ese dinero dañarás tu cuerpo y por dañar tu cuerpo necesitarás hacer ejercicio y para hacer este ejercicio tendrás que pagar con el dinero que ganes. Entonces tienes dos opciones, o haces ejercicio, o dejas de trabajar y quedas igual. Entonces, si el objetivo es el equilibrio, si me enfermo por trabajar y con lo que gano de trabajar lo ocupo para aliviarme de lo que me enfermo, entonces sería lógico simplemente no trabajar, quedarme acostado, la entropía total. Dejar de existir.

Y la pregunta sigue y sigue, ¿Para qué salimos los sábados por la mañana a caminar por este pasillo de tezontle? Veo un pequeño chihuahuas con tutú, un pastor alemán con collar de picos, un señor con tenis especialmente diseñados para sentir que vuelas sobre pequeñas burbujas de colores Nike al correr. Y sería una tontería llegar a la pregunta, ¿para qué existimos? Porque es simplemente imposible responder de forma objetiva, porque el objetivo, el “para qué”, es inventado día tras día por el experimentador, es decir por uno mismo. La vida, por sí sola no existe, no es algo tangible, es una experiencia.

Sí, la vida es una experiencia. Y me puedo seguir por aquí pensando qué pasa con lo que yo croe que es, que existe, pero que en sí mismo no tienen conciencia de su existencia, aquellos seres que son simplemente pequeños brotes de vida como una planta que puede ser gigante que puede ser enorme, puede estar vivo, pero no tiene experiencia de vida. Pero para que andar por estas ramas tan filosóficas si la pregunta real es ¿porque he de salir hoy con todas estas plantas que se me pegan en el zapato? ¿ para que salir a este pasillo se tezontle en sábado por la mañana a estirar las piernas y acelera el pulso? ¿Es acaso que quiero salir para tener salud, para poder seguir viviendo, para poder seguir trabajando, para poder seguirme informando, para poder seguir teniendo que salir a correr, para curarme de esta enfermedad del estrés del trabajo.?

No es el objetivo inventado, es la razón sugerida, es la razón creada día tras día que me da impulso, la que me da razón.

Después de toda esta disertación, creo que me voy a quedar con la idea de salir a correr porque estoy compitiendo con mi hija para ganarle en puntos de semana a semana, y esta semana ella ha hecho mucho más ejercicio que yo y me está destrozando como un trapo viejo. Y por esta razón creo que es momento de empezar a correr y como es momento de empezar a correr tengo que dejar de escribir… Nos leemos pronto.

Comparte