La normalidad de lo anormal

16 abril, 2020 291 Por Mariana Flores

      Es por demás innecesario remarcar que lo que se está viviendo no se veía como algo posible, al menos no la realidad que yo vivía, a pesar de haber prestado, por un largo periodo, servicio como personal medico de urgencias, y siempre estar preparada para lo peor, ni en mis sueños mas locos pensé que la humanidad fuera a vivir esta situación pandémica.

Esta claro que cada país la ha ido viviendo de forma distinta, y aun las diferencias están fundadas en una sola base. Ahora me queda claro mucho más las enormes diferencias que existen entre las culturas por cómo se vive esta pandemia; pero vuelvo a decir y remarcar que todo con base en las mismas cosas: la distancia, la restricción, y la Perdida de lo que se percibía como normalidad.

Siendo una Latina orgullosamente Mexicana, mi crianza en cercanía con otras personas siempre fue una constante, es algo que hoy, lejos de mi tierra miro con detalle a falta de ésta. A mi llegada a estados Unidos entendí muy rápido que acá nadie, pero nadie te saludara con un beso en la mejilla (o choque de cachetes más que un beso), que aquí los abrazos están rotos o están de más y son de escasos a nulos. Claro que hay sus contradicciones, por que acá pueden saludarse “efusivamente” a tres metros de distancia entre amigos, pero se sientan en un restaurante a un codo de distancia de la mesa de junto.

Una de las cosas que más han sufrido en Estados Unidos ha sido el cerrar los restaurantes, ya que es el único lugar en donde los estadounidenses tienen una cercanía tan próxima, y claro que es por que ellos comen frecuentemente en establecimientos más que en casa y en familia, como sí lo hace el Mexicano. Y ojo aquí, no por que los restaurantes en México no estén pasándola mal por la cuarentena, pero acá es todo un tema cultural el dónde se cenará cada noche.

Cuando en LATAM avisaron que iniciaría el distanciamiento social, lo primero fue que no se harían más fiestas, ni carnitas asadas, ni mas de 10 personas juntas, vaya que hasta la familia que no fuese inmediata no debería salir para ver a la otra parte de la familia ni amigos. Lo que inmediatamente conllevaba a muchas parejas a no poder frecuentarse si estas están en domicilios diferentes, ahí, si ahí, entró el verdadero pánico en las personas y esta situación lleva a marcar una enoooorme diferencia en lo que a pasar la cuarentena se refiere y en el factor cultural que tiene un componente poderosisimo de cómo llevar esto a cabo.

Estuvo claro que uno de los componentes mas importantes en la devastadora cuenta letal en Italia fuera que de entre todos los países de Europa central, los que más cercanía física tienen son los Italianos, con sus besos, abrazos y maravillosas formas de demostrar cariño y afecto, seguidos por los españoles y Franceses… ¿ya me vas siguiendo? Así es, y es por eso que esta nueva normalidad anormal de distanciarse físicamente en países que no son Latinos, el distanciamiento social ha tenido mejor aceptación, o más bien menos resistencia. El caso Neoyorquino puede deberse a su basto mestizaje racial y a la sobrepoblación, pero es algo que no Podemos dejar de lado o no tomarlo en cuenta.  En la sitio geográfico en el que yo me encuentro la cercanía física no es común, por lo que una Mexicana sale en números rojos cuando necesita de ese contacto que sólo tengo con mis amigos y familia en México, vaya en mi tierra. Incluso si algo te pasa en la calle y estás llorando o alterada no falta la señora que se acerca y te abraza a forma de protección y reconforte; bien pues eso aquí se vería como un asalto a tu persona, como resultado el estado es el numero 20 de 52 en tener casos de COVID19. Hay miles de factores en el contagio, es cierto, pero sin duda la cercanía social es uno importantísimo.

Mariana Flores

Columna

Psicóloga mexicana. Ha dedicado toda su vida al menejo de emergencias medicas, psicológicas y los últimos 12 años ha colaborado en el desarrollo de protocolos de investigación farmacéutica.

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