LO QUE ESCUCHO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

24 abril, 2020 4 Por cinque -

En estos tiempos de “encierro”, pareciera que uno no habla con mucha gente.  Pero en realidad, ahora estamos muchos conectados digitalmente al trabajo, con amigos, con familia.  Estas ganas de sentirnos más normales y de saber lo que pasa afuera de nuestras paredes, nos hacen incluso reconectarnos con gente de quien hace mucho no sabíamos.  Es como de repente, haber despertado a la tecnología, cuando desde hace varios años, la tenemos al alcance de la mano.

Así que me pareció interesante poner un especial interés en la escucha de lo que sucede a mi alrededor -[Para contextualizar tengo que decir que por el tipo de rol que desempeño, suelo encontrarme y toparme con gente diferente: mis hijos, alumnos, pacientes, familia y alguno que otro, cuando salgo por lo esencial.  Tendré que confesar, además, que sigo saliendo por las mañanas a correr -como una autoprescripción profesional-. 

Algunas de las entradas no son escuchadas, sino leídas, ya sea en redes sociales, en libros o en letreros de la calle]

Aquí un poco de lo que escucho en un día “normal” de encierro Covidiano. 

-¡Olvídalo!  Tenemos que correr por la calle.  ¡Ya nos cerraron hasta Chapul!

-Mamá, ¿hoy puedo cereal?

  • Esta nueva forma de clases sincrónicas está mejor, porque no tenemos tanto trabajo.
  • -Sí, pero tienes que despertarte temprano y bañarte…
  • -¡Tú qué dices… si estás en los Cabos!!!

Me he sentido mal desde el sábado.  Primero no le hice caso, pero ya ayer le hablé al doctor y me dijo que lo fuera a ver hoy.  Me dijo que puedo tenerlo.  Me hice la prueba y me avisan de 36 a 72 horas. 

-Me siento muy enojada y triste.  Yo me he cuidado mucho.  De verdad, mucho.  No he salido, limpiamos todo, no dejamos entrar a nadie.  No se vale que hay gente que ni se cuida y yo que me he cuidado tanto… No puede ser que lo tenga.

Ya estoy aislada desde ayer y no me gusta nada.

-¿Me ayudas con esto, porfa?  No le entiendo.

CON TARJETON, MEDICOS Y ENFERMERAS LIBRARAN NO CIRCULA

-Les tengo malas noticas.  Unos alumnos entraron a la clase de Emma y empezaron a dibujar en su pantalla.  Además, alguien (a quien seguramente los mismos alumnos del grupo le dieron la contraseña) entró con un nombre falso, con un gorro en la cabeza, y se quitó la camisa y empezó a bailar.

-Das ist meine familie

Sie ist siebzig Jahre alt

Meine Hobbys sind laufen und Musik hören

¡Mami!  ¡Qué bueno que ya terminaste!

-Reportando:  “abierta la Mac de Altavista, la Comex y hasta la fondita que se llama Corre, Lola Corre – ésa de la esquinita por los Viveros.  Como que ya todos se relajaron.  Te lo dije, ya todo va a volver a tomar forma…”

COVID-19 VUELVE A PEGAR A CHINA:  CIERRA CIUDAD

-Desde que empezó la cuarentena, casualmente no he llorado. 

Es que no hay de otra:  esta relación ya no es una relación. 

No está bien ni que yo no obtenga nada, ni que él se llene de demandas de una mujer en cuanto se acabe esto.

-Te toca, Mamá.  ¿Cómo que no te acuerdas de las reglas de este juego?

-Un tip:  en Best Buy puedes comprar en línea y pasar en un tipo drive thru sólo a recogerlo.

-Ay, perdón.  No pude conectarme porque no tenía señal.  Veníamos en la carretera hacia México.  ¿Podemos reagendar nuestra cita?

Buenas noches, ¿un poco de gel?

-¿Te gustó como me salió esta pieza?

-Oigan, les quiero compartir, que estoy preocupadísima.  Mis dos hermanos trabajan en hospital y los doctores no tienen equipo de protección.  Están trabajando horas y horas y sin nada que los proteja.

-Vamos a hacer algo. ¿Conocen a alguien que fabrique tapabocas, guantes, todo lo necesario?

-Creo que Vane había dicho que conocía a alguien.

-Sí.  Déjenme ver cuánto cuestan.

-Quizás podemos hacer una colecta y mandamos todo juntas.

-También le puedo decir a mi hermana que les diga a otras generaciones del colegio.

-Ya está.  Mandaremos, en principio, 100 uniformes de protección.  Ya me dijo Beatriz a qué doctora hay que entregarlos.  ¿Quién dijo que le entraba?

OMS ADVIERTE A MEXICO:  PEOR MOMENTO DE PANDEMIA ESTA POR VENIR

-I didn’t want my girls to learn they would have to wait for a man to start living.  There was a schedule to have dinner, read some stories and go to sleep.  It was Barak’s job (once a week) to get on time to be with us. 

-No, ya no tenemos toallitas desinfectantes.  ¿O sí? (volteando a otra empleada).  A ver, deja checo en el pasillo 3….  No, ya no hay.

-Te quiero, Mami. 

cinque

Columna

psicoterapeuta | corredora empedernida | apasionada por los vínculos, la buena música y la escritura | mamá de 2 | aprendiz de lo posible y de lo imposible

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